Ultimos días de verano
todo estaba dispuesto
sol y luna se habían conjurado
tu y yo habíamos comenzado.
Arena, rocas, pedruscos y playas insuperables
la mar azul nos contemplaba,
Isla que ya nos pertenece
testigo del principio de todo.
Nada sabíamos, todo estaba escrito
el destino nos esperaba.
Tu rostro aparecía en mi mirada
tus ojos divisaban la calma.
Los días pasaban
cada amanecer era nuestro
las noches consumíamos hasta agotarlas,
brebajes, sonrisas y magia.
El amanecer nos sorprendió
nuestros cuerpos se encontraron
empujados por la pasión
iniciamos nuestro camino entrelazados.
Me agarraste bien fuerte
me metiste dentro de ti
y ya no me dejaste escapar.
fuí cautivo a placer.
Hasta el ocaso juntos cabalgamos
y en ese instante convergimos.
El canto de dos amigos embriagados
servia de telón de fondo a nuestro callado.
Y de esos días nos queda todo
el duendo sigue en nosotros
la isla siempre será nuestro refugio
un amor eterno nos abraza.
todo estaba dispuesto
sol y luna se habían conjurado
tu y yo habíamos comenzado.
Arena, rocas, pedruscos y playas insuperables
la mar azul nos contemplaba,
Isla que ya nos pertenece
testigo del principio de todo.
Nada sabíamos, todo estaba escrito
el destino nos esperaba.
Tu rostro aparecía en mi mirada
tus ojos divisaban la calma.
Los días pasaban
cada amanecer era nuestro
las noches consumíamos hasta agotarlas,
brebajes, sonrisas y magia.
El amanecer nos sorprendió
nuestros cuerpos se encontraron
empujados por la pasión
iniciamos nuestro camino entrelazados.
Me agarraste bien fuerte
me metiste dentro de ti
y ya no me dejaste escapar.
fuí cautivo a placer.
Hasta el ocaso juntos cabalgamos
y en ese instante convergimos.
El canto de dos amigos embriagados
servia de telón de fondo a nuestro callado.
Y de esos días nos queda todo
el duendo sigue en nosotros
la isla siempre será nuestro refugio
un amor eterno nos abraza.
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